Tratamiento para las adicciones


Consideramos que la drogadicción es un fenómeno complejo que altera todas las dimensiones de la persona y de la comunidad. Nuestro plan de tratamiento está orientado no sólo a una adaptación pasiva (sin drogas), si no también a la búsqueda de un pleno compromiso con los demás y un desarrollo como seres libres, responsables, solidarios y trascendentes.

Antecedentes

Nuestro modelo de tratamiento es el S.A.P.A.C (Sistema Ambulatorio Preventivo Asistencial Comunitario). El mismo es coherente con la tendencia mundial a desarrollar modelos de atención eficaces, eficientes y económicos, no sólo a nivel material sino también a nivel social, familiar y emocional para el consumidor. El SAPAC es una respuesta ambulatoria que apunta, sin necesidad de "internaciones" y su posterior "reinserción", a dar respuesta a abusadores leves y/o graves, que conforman estadísticamente, el más alto porcentaje de consultas por consumo de drogas psicoactivas legales o ilegales.

Diseñado y desarrollado originalmente por el Lic. Mario Puentes, Jefe de Toxicomanía del Centro de Salud Mental N° 3 "Arturo Ameghino", dependiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desde 1987, busca capturar la sabiduría de los grupos de autoayuda (AA, NA, ALCO, "Proyecto UOMO" de Roma - Italia, etc., quienes más adictos han recuperado en el mundo), profesionalizándola principalmente con el aporte psicoterapéutico en la resignificación de la compulsión al consumo, desde cada singularidad psíquica, ampliando así el concepto de "la cura", que va más allá de la mera cesación de la ingesta (abstinencia) de tóxicos. El SAPAC lleva un registro que supera los 4000 casos de demandas por Drogodependencia.

Area asistencial

Sistema ambulatorio

Conceptualmente se conciben tres etapas en el tratamiento:

Primer etapa:

Logro de la abstinencia de drogas en el consumidor mediante un Proceso grupal. Contención, reflexión y elaboración de la problemática, con el sistema familiar y social.

Segunda etapa:

Resignificación de la compulsión al consumo mediante una psicoterapia. Se especificará el tipo, según características singulares (individual, familiar, grupal, etc.)

Tercer etapa (optativa y gratuita):

Talleres optativos de Desarrollo Personal y Conciencia Comunitaria, según indicación terapéutica. Formación como Operador Grupal.

La importancia de la familia y la red vincular en el tratamiento

La familia juega un rol muy importante dentro de la recuperación de la persona que sufre de adicción a sustancias. Por ello, es necesario que la familia se informe de cómo está relacionada y afectada por la enfermedad de su ser querido. La siguiente es información importante y útil acerca de cómo la adicción de una persona puede afectar a su familia y cómo sus seres queridos pueden ayudar en su recuperación.

Es importante tener en cuenta que la familia recibe de manera frontal el impacto de una adicción, de modo que no existe familia que no resulte afectada y muestre síntomas de disfunción cuando uno de sus miembros padece de la enfermedad. Paradójicamente, la familia afectada por la adicción, termina produciendo un sistema de conductas que apoyan al desarrollo de la adicción. No todos los familiares llegan a ser codependientes pero sí todos están afectados por las consecuencias directas o indirectas de la enfermedad.

Conocimiento y apoyo familiar es uno de los secretos del exitoso tratamiento, con el se puede vencer el alcoholismo, la drogadicción e, incluso, la adicción al juego.

¿Qué es la correspondencia y cómo afecta a la familia?

La codependencia es la enfermedad de la familia y de las personas íntimas de la persona que tiene adicción. Si el cerebro de la persona enferma procesa de modo alterado, todas sus funciones empiezan a deteriorarse. De esta manera, se deterioran las relaciones familiares, sociales, económicas y laborales. Esto desemboca en que la persona enferma tenga una mala imagen de sí misma, como si todo lo que hace, dice, piensa o siente estuviera "mal".

Con el tiempo los familiares comienzan a deteriorar sus sentimientos, actitudes y pensamientos del mismo modo en que lo hace la persona que padece la enfermedad. De ese modo surge la sensación de incomprensión, como si cada uno hablara en idiomas diferentes. Los familiares, al igual que la persona enferma, comienzan a sentirse mal por sus sentimientos y comportamientos generando un sentimiento de culpa. Esto hace de las relaciones y de la vida un "infierno".

Por ello, no es posible recuperar a una persona si paralelamente no se recupera a la familia. La recuperación familiar es una prioridad en nuestros tratamientos. No es real suponer que todo se solucionará si se deja de consumir sustancias, se cambia de comportamiento o emociones, sino que también es necesario que todos en la familia recuperen sus emociones y disfruten de una vida "normal".

Como la adicción, la codependencia es una enfermedad porque tiene un inicio, un curso de desarrollo con síntomas definidos y un fin. Por ello, es necesario que las familias con un integrante sufriendo de adicción, también sean tratadas.

El soporte para la familia

Dentro del proceso del tratamiento, se brinda ayuda a los familiares para superar los factores que los afligen.